DIARIO DE VIAJE DE RECORRECAMINOS - CORDOBA
Contado por Marina
 
2da.
Etapa

 

Entramos en la provincia de Córdoba, un territorio caracterizado por la presencia de llanuras y montañas, ríos, lagos y variada vegetación.

Nuestra primera parada: Río Cuarto, allí entramos para pernoctar, íbamos viajando todo el tiempo con lluvia y viento.

 

En la ciudad no había alojamiento porque comenzaba un fin de semana largo (el lunes era feriado) y se festejaba La Fiesta del Gaucho. Por lo cual nos recomendaron que siguiéramos hasta Embalse, un pueblo enclavado en el Valle de Calamuchita, situado entre las laderas de las Sierras Chicas por el norte y las Sierras de los Cóndores por el sur.

 

Por la mañana continuamos nuestro viaje hacia Villa General Belgrano, pero antes recorrimos el Dique de Embalse en la Quebrada del Río Tercero... ¡Realmente hermoso! ¡El día estaba espléndido, hacía mucho calor, la gente se veía feliz y radiante! Muchas familias visitaban el lugar, en toda la zona se llevaban a cabo diferentes fiestas tradicionales.
Caminamos por puentes, subimos a una sierra, de la cual teníamos una hermosa vista panorámica.

Siguiendo la Ruta 5 llegamos a Villa General Belgrano, que se caracteriza por ser un pueblo de estilo centroeuropeo. Así lo dejaban ver su arquitectura, su variado calendario de eventos, su extraordinaria gastronomía y sus costumbres.
En el año 1932 llegaron inmigrantes de origen Alemán, Suizo y Austriaco convirtiendo al lugar en una verdadera aldea alpina, con casas de tejados rojos a dos aguas y coloridos jardines..

 

Buscamos en donde dormir... toda la plaza hotelera estaba confirmada desde hacía aproximadamente un mes... Informándonos de esto, nos dispusimos a dormir en "cualquier lugar..." Conseguimos colocar nuestra carpa en un camping familiar, que contaba con sólo dos baños y dos duchas... El detalle ¡Éramos unas 200 personas!
Mucho no pudimos dormir, porque la fiesta continuaba en el camping, música y cerveza toda la noche... ¡Y toda la mañana!!!
Cabe destacar que a pesar de la cerveza, realmente hubo un clima muy tranquilo y pacífico en toda la Fiesta. Disfrutando tanto los jóvenes como las familias...

En aquel ruidoso camping conocimos a la familia Araya, de la ciudad de Mendoza, eran nuestros vecinos. Con quienes sin imaginarnos iniciamos una muy linda amistad, que hoy perdura, una relación muy fuerte, ya les contaré más adelante... Nos intercambiamos nuestros datos personales y quedamos de acuerdo que si pasábamos por Mendoza, "no sabíamos cuando" los iríamos a saludar...

 

Desde hace 41 años, en los últimos días de Septiembre y los primeros días de Octubre, Villa General Belgrano, celebra la Oktoberfest Argentina o Fiesta Nacional de la Cerveza.
Nos interesó averiguar como había surgido la idea de realizar esa fiesta tan tradicional que congrega a tanta gente... Nos contaron que dos alemanes fundaron Villa General Belgrano en los años 30. Ellos comenzaron un sueño en esas tierras, buscando un lugar para sus compatriotas.
En 1939, con el pueblo en crecimiento, un grupo de marineros del acorazado Graf Spee se instaló en la Villa, y junto con los vecinos del lugar, fueron otorgándole ese estilo único que lo caracteriza.

La Fiesta Nacional de la Cerveza se inicia en la década del '60, en una reunión de vecinos que se juntaban a compartir la comida en un lugar arbolado, donde la nostalgia por el terruño los llevaba a cantar canciones tradicionales de sus tierras. Acompañado en ocasiones del sonido de algún acordeón en manos de los inmigrantes.
Luego, un viejo carro que en su interior transportaba la pintorezca orquesta local, era el encargado de desatar la algarabía en la plaza más céntrica del pueblo.
¡Así nació la Fiesta Nacional de la Cerveza...!

Las delegaciones representativas de todo el mundo, año a año, se fueron multiplicando con grupos de Alemania, Dinamarca, Escocia, España, Islas Canarias, Suecia, Portugal, Italia, Grecia, Yugoslavia, Armenia, Suiza... entre otros. Todos vistiendo sus trajes típicos y ampliando notablemente el espectro cultural de la fiesta.
¡Participamos y nos divertimos muchooo! Estiman que llegaron unos 150.000 turistas a la Fiesta.

¡Nos encontramos con una profesora mía de geografía de la escuela! Y amiga de la infancia de mi mamá... ¡Siii! De mi ciudad natal, Saladillo, Mary Robles... ¡Qué alegría y emoción! Hacía más de 12 años que no la veía ¡Estaba radiante como siempre!  Junto con ella, su marido y una pareja amiga pudimos ver el desfile, uno de los atractivos más coloridos de la fiesta que se realiza por las calles céntricas del pueblo. Desfilaron aldeanos con trajes típicos, grupos de danzas, orquestas.

Disfrutamos de la música, los trajes, la gente, las colectividades con sus estandartes y los niños que se suman a la alegría.
Dentro del Parque Cervecero se encontraban todos los stands del patio de comidas, platos típicos y criollos. Probamos el carré de cerdo con chucrut y papas, obviamente acompañado de cerveza artesanal, y de postre después una torta (pastel)... ¡exquisitooo!

También estaban presentes todas las marcar conocidas de cervezas nacionales e internacionales, como también productores artesanales. Comprabas tu chopp de cerveza de la medida que más te gustara, en el stand que eligieras y luego lo rellenabas de cerveza negra, rubia, etc... ¡Tantas veces tu cuerpo te aguante!

Dentro del parque también se encontraba el escenario principal ofreciendo durante todo el día los diferentes bailes, orquestas y músicas tradicionales, como así también daba lugar al espiche (significa herida en el vientre del barril). Esta ceremonia consiste en introducir en el barril una canilla de madera, con la cual se sirve cerveza, y al hacerlo una cascada de espuma rocía a todos los visitantes como una suerte de bautismo inicial. No fue fácil pero me escabullí entre la gente hasta llegar al escenario ¡y me bautizaron!

Manejamos hacia la Cumbrecita, un pueblo alpino ubicado en la falda oriental de la Sierra Grande, a 1450 m/s/n/m. Se destaca por ser un lugar de reposo y de recreación, se pueden realizar diferentes actividades, trekking, cabalgatas, pesca deportiva y turismo alternativo. Ofrece un clima templado todo el año para poder disfrutar en familia.

Cuando llegamos tuvimos que estacionar la camioneta en la playa comunal e ingresar caminando porque La Cumbrecita, es el primer Pueblo Peatonal de la Argentina, de 10 a 18 hs. El tránsito está restringido para los vehículos, además es una Reserva Provincial y Comunal, tienen como objetivo principal la preservación, el cuidado y el mejoramiento de su medio ambiente.A 20 metros del puente de ingreso se encuentra la oficina de turismo. Nos recibió Ingrid, la Directora de Turismo, muy amablemente nos entregó un plano e información sobre las características del pueblo y sobre los paseos a realizar.

 

Recorrimos el pueblo, caminando obviamente entre las sierras... conocimos la Capilla, el Castillo, el Lago de las Truchas, el balneario La Olla, fuimos hasta la Cascada por un camino rocoso, acompañado en ocasiones por un arroyo. Fabián descendió entre las rocas hacia una olla que se forma debajo de la caída, en la cual te podés bañar. Lo contemple, no me animé a bajar, estaba muy cansada por la caminata...

Realizamos una cabalgata hacia el Remanso Negro, un río que está entre las sierras y hacia las Tres Cascadas.  Íbamos recorriendo el paisaje serrano, ¡realmente increíble! El viento nos alborotaba el pelo y un sol maravilloso nos acompañaba. Éramos 6 personas, de los cuáles 3 eran niños. Nos guiaba Isa, instructora de equitación, ¡muy buena onda por cierto!,

 

Nos contó la historia del pueblo, de la gente y nos dio detalles de ese privilegiado paisaje de montañas, quebradas escarpadas, arroyos cristalinos y ríos...
La cabalgata duró aproximadamente 2 horas... y por la falta de costumbre de cabalgar me quedé un poco dolorida, ¡pero feliz!

Seguimos nuestro viaje, pasamos por Alta Gracia hasta llegar a Córdoba Capital, una ciudad grande, linda, con gente muy atenta. Sólo estuvimos unas horas y seguimos para Villa Carlos Paz. Si bien hay autopista para llegar, nos recomendaron una ruta más pintoresca, sin dudarlo tomamos esa. Pasamos por La Calera, por el lago San Roque y por varios pueblos más. El paisaje... ¡Un espectáculo imperdible!

Carlos Paz... una ciudad muy desarrollada turísticamente, comprendida entre el cordón montañoso de las Sierras Chicas al este y las Sierras Grandes al oeste.
Ascendimos al Monumento la Cruz. Fuimos haciendo el vía crucis durante la subida y nos cruzamos con alegres jóvenes egresados, con familias, ¡hasta estuvimos con un bombero!, cuya función era tomar todas las medidas necesarias para preservar de incendios el medioambiente, ya que dada la sequía de la zona, es muy fácil provocarlos.

 

Resultó un lindo paseo, con unas vistas panorámicas maravillosas. Desde la cima se ve la ciudad y los pueblitos vecino.
Tardamos tres horas y media aproximadamente, pero nos quedamos tomando mate en la cima un buen rato.
La complejidad de la ascensión =  Baja
Recomendaciones: 1 y ½ litro de agua por persona, protección solar, calzado adecuado, ropa liviana, cámara de fotos y muchas ganas de hacer gym!!!

 

Continuamos nuestro camino.... hacia Capilla del Monte... pasamos por Cosquín, la ciudad del folklore, por la Falda, La Cumbre y por diferentes pueblitos.

 

Al llegar a Capilla del Monte, nos recomendaron alojarnos en "El Duende Azul", un hotel muy místico, atendido por José y Rosa, sus dueños, dos personas realmente encantadoras y hospitalarias, que nos ofrecían alimentos elaborados artesanalmente, comidas autóctonas indígenas y naturistas, con los fines de contribuir a la desintoxicación de nuestro organismo.
Cuentan con una serie de actividades y servicios, entre ellas, distintas excursiones, sala de estar con acceso a música de relajación, charlas temáticas, yoga, masajes, aromaterapia, y mucho más...

Visitamos Los Terrones, el lugar más alto de las Sierras Chicas, ubicados a 14 km de Capilla del Monte, con aproximadamente unos 1400 m de altura. Nos deleita la vista un conglomerado compuesto por areniscas, ripio y una especie de lava o sedimentos volcánicos y que tienen la consistencia de una roca.

El desgaste eólico y / o marítimo realizaron obras de arte a través de los años, moldeando diferentes figuras, unas formaciones caprichosas, rojas... ¡Una belleza natural incomparable!

No podíamos dejar de ascender al "famoso" cerro Uritorco, envuelto por su magia y misterio. Mucho habíamos escuchado acerca de él... -"se ven luces"... -"ovnis"... Realmente nos significó un verdadero desafío de 1979 m/s/n/m, pero para alcanzarlo, había que caminar unos 5000 metros por el cerro...
Partimos muy tempranito por la mañana, llevamos agua (un poco escasa), un buen calzado, algo para comer, protección sola y unos caramelos para la presión...
Pagamos la entrada en la base, nos registraron en una planilla con la hora de ingreso.

Estábamos muy ansiosos y preparados por vivir ese gran reto. Estiman por lo general se demora unas 4 horas para subir y otras 3 para descender. A partir del mediodía no se puede ingresar al parque. Nosotros tardamos un poco menos, pero íbamos a muy buen ritmo, o sea, ¡Fabián no me dejaba ni respirar...!
La primer parte fue agotadora... muy empinada, nuestra respiración bastante agitada por el cansancio, el esfuerzo y por la altura pero pasados los primeros 45 minutos de caminata parecía que una fuerza energética nos subía... no teníamos cansado el cuerpo, sólo agitada la respiración... ¡Increíble!

Nos cruzamos con unos pocos en el camino... unos brasileros, unas porteñas y con un personaje que vive en el Valle de los Espíritus (ubicado en la mitad de camino), donde hay un refugio en el que se puede acampar y pasar la noche.
Había un sol resplandeciente que calentaba con ganas, y el paisaje era cada vez más imponente. Luego de caminar por horas, el momento esperado llegó la cima nos recibió con un silencio ensordecedor ¡Indescriptible!

Una Cruz adornada con cintas estaba clavada en lo más alto escotada por una bandera... Mientras una suave brisa corría por nuestros cuerpos, nos sentamos en una roca a meditar con Dios y a agradecerle poder apreciar esa maravilla... toda la ciudad estaba en frente de nuestros ojos...

Descender fue más rápido, ¡aunque nos parecía que nunca llegábamos! Nos dolían los pies. ¡Las puntas de los dedos se me ampollaron!
Al día siguiente fuimos al Complejo El Zapato, es una escultura granítica con forma de zapato y muchas rocas alrededor de diferentes tamaños. Desde allí observamos una gran vista de la ciudad. Este es un paseo muy tradicional conjuntamente con el Dique el Cajón, un espejo de agua de 176 has.

 

Luego nos dirigimos a los Mogotes y al Paso del Indio, donde había asadores y mesas debajo de los árboles, al lado de un arroyo. Cociné, comimos y mientras me dormía una siesta en la sombra de la arboleda, Fabián fue hasta el Paso del Indio, un pasaje angosto de escalada en roca.
Más tarde pasamos por Los Paredones, ideal para hacer escalada en roca, pero no  pudimos  ¡nos dolía el cuerpo de los 10 km que habíamos caminado en el Uritorco! Decidimos regresar al hotel a descansar...

Un domingo conocimos San Marcos Sierras, a 22 km de Capilla del Monte, llegamos por un camino de tierra, sinuoso entre la sierra, un paisaje muy pintoresco nos sorprendió todo el viaje. El pequeño pueblo estaba muy tranquilo, almorzamos al costado del cauce de un río seco y continuamos nuestro recorrido hacia Mina Clavero...

 

Pasamos por Cruz del Eje, Villa de Soto y el cansancio me venció... la copiloto se durmió...al rato cuando desperté... ¡estábamos casi en La Rioja! Fabián había tomado mal el camino (no estaba muy señalizado) ¡y nos pasamos unos 40 km!...o sea, ¡80 km en total! porque tuvimos que retroceder.... Como les explico lo enojado que estaba Fabián!!! Obviamente no deje de hacerle comentarios al respecto...

Llegamos a Mina Clavero, una ciudad muy conocida turísticamente, al pie del cordón montañoso de las Sierras Grandes.
Decidimos conocer el Parque Nacional Quebrada del Condorito, a 62 km de la ciudad, en donde se puede avistar cóndores. Fuimos por el Camino de las Altas Cumbres, una ruta comercial y turística, muy transitada. ¡Un paisaje maravilloso!
Nos habían informado en la Secretaría de Turismo, que nos encontraríamos con carteles indicadores al costado de la ruta sobre la ubicación del Parque... pero en realidad... no había ninguna señal. Fuimos preguntando y preguntando, así y todo nos pasamos 7 km...

 

Consultamos en un Parador, donde nos asustaron, -"no dejen la camioneta en la entrada del Parque porque no hay quien lo cuide y los pueden robar..." Nos recomendaron muy amablemente que dejemos el vehículo allí y que tomemos un colectivo hasta la entrada del PN. Una vez en la entrada al Parque, había que acceder caminando 3 km, y luego regresar de la misma forma. Conclusión, sentimos que era todo un trastorno llegar, que no debíamos ir... Decidimos regresar...
Desde la ruta conocimos el cerro Champaqui. El más alto de Córdoba con 2887 m/s/n/m.

Nos recomendaron retornar a Mina Clavero por el Camino de los Artesanos, que tampoco estaba señalizado... Nos indicaron más o menos... ¡Y acertamos! Era un desvío de la Ruta 20, hacia un camino entre la sierra, de ripio, muy sinuoso, ¡Una vista alucinante! Anduvimos un buen rato hasta que nos topamos con un par de casas en el medio del campo.

 

Nos bajamos a preguntar si íbamos por el camino correcto y conocimos a una señora que vivía allí, compartimos unos mates y una interesante charla sobre sus historias de vida.
Luego nos contactamos personalmente con los artesanos de la zona, y conocimos sus productos. Son 12 familias del lugar que exponen y comercializan tejidos de telar y cerámica negra. Hablamos con ellos y nos contaron como trabajan...

 

Las piezas se tejen en telar criollo, con lana hilada a mano por los mismo tejenderos, con un hueso de madera. Con hierbas de la zona realizan el teñido de las prendas, por ejemplo, los amarillos vienen del romerillo, la chilca y la jarilla.
La aplicación de los diseños y técnicas autóctonas les confiere a las prendas el carácter inconfundible del tejido serrano.

 

Las técnicas para trabajar la cerámica negra, utilizadas por los artesanos han sido heredadas por la cultura comechingona (indígenas autóctonos). Los recodos de los ríos proveen la materia prima que es seleccionada y preparada cuidadosamente por los artesanos. El acabado final se logra sometiendo a la pieza a un proceso de ahumado o ennegrecido cuyos secretos guardan orgullosos los conocedores del oficio. En cada pieza de cerámica se funden tierra, agua, aire y fuego... En la fuerza de estos tres elementos esenciales el ceramista refleja el pueblo serrano...

 

Información Destacada:

 

Es importante resaltar que la información turística en toda la provincia de Córdoba es muy buena. En cada pueblo, en cada rincón de la provincia hay un puesto, u oficina de Información al Turista, la atención es muy dedicada y servicial. El turista se siente orientado y al mismo tiempo protegido...

 

Agradecimientos a:

Martín Lidestri – Coordinador General de la Delegación Oficial del Gobierno de la Provincia de Córdoba en la Ciudad de Buenos Aires

Graciela Pereyra – Secretaria Privada de Prensa y Difusión de Villa General Belgrano

Ingrid J. Cabjolsky – Directora de Turismo de la Comuna de La Cumbrecita

Georgina Cristini – Directora de Turismo y Deportes de la Municipalidad de Capilla del Monte

José y Rosa – Dueños del Hotel El Duende Azul – Capilla del Monte

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