Luego de definir por donde seguiríamos nuestro recorrido, decidimos visitar la Provincia de Mendoza , siempre tuvimos la curiosidad de conocerla, nos habían contado lindas vivencias... pero queríamos vivir la propia... 
Descubrimos que Mendoza es un gran oasis, donde los espacios verdes son una obsesión y un orgullo para los mendocinos que demuestran con ellos el valor del trabajo humano combatiendo el desierto. 
La limpieza incomparable de las calles, sus veredas enceradas y su tradicional red de acequias la caracterizan.
Llegamos a la ciudad y llamamos a la familia Araya que habíamos conocido en Villa General Belgrano, Córdoba, para saludarlos y para que nos orientaran dentro de la ciudad...
¡El reencuentro fue muy emocionante! Habían pasado unos 20 días desde que nos conocimos y no sabíamos si nos volveríamos a ver... 
Nos recibieron con unos ricos mates, tortitas caseras y nos invitaron muy amablemente a parar en su casa... Allí nos sentimos muy cómodos, realmente en familia... ¡Parecía que nos conocíamos de toda la vida!
La familia Araya se compone de Don Araya, Marita su mujer, sus hijos Luis Darío con su mujer Marcela y su pequeño travieso Luis Lautaro, Claudia Belén y su novio Pablo y el hijo menor Luis Pablo, que vive en España con su novia ... una gran familia muy unida... 
Marita nos hizo las comidas más ricas y los chicos nos llevaron a recorrer todos los rincones de la ciudad de Mendoza y a degustar los más ricos vinos... La cantidad de viñedos y de bodegas en toda la zona no dejó de sorprendernos...
Compartimos nuestras historias de vida, Fabián encontró un hermano Luis Darío... ¡Inseparables!
En esos días Marcela andaba muy descompuesta y con mareos... Nuestras sospechas se confirmaron... ¡Viene otro Araya en camino y nosotros seremos los padrinos! 
Visitamos la Secretaría de Turismo y muy cordialmente nos atendió Julio Daher, Director de Promoción Turística de Mendoza, nos brindó información completa de la provincia y nos invitó a visitarla. 
Comenzamos por el camino de Alta Montaña , un recorrido por la ruta 7, pasamos por Potrerillos, Uspallata y por el centro de esquí Penitentes . 
Luego llegamos a Puente del Inca , una zona de aguas termales, una formación calcárea, color ocre sobre el río Las Cuevas . Allí se encuentran las ruinas de un hotel, instalaciones que en 1965 fueron arrasadas por un alud. Ingresamos, caminamos por las ruinas donde las aguas calientes brotaban por todos lados... 
Continuamos nuestro paseo hasta arribar al Parque Provincial Aconcagua, donde se encuetra el Cerro Aconcagua que con casi 7000 m de altura ¡Es el cerro más alto de América! Fue maravilloso y muy emocionante estar allí... el viento se hacía notar... caminamos por su base. En el parque nos recibió "el gringo" un guardaparque con muchas anécdotas divertidas.
Visitantes de todo el mundo desafían al gigante, donde las condiciones climáticas son más severas que en el Himalaya. 
Seguimos por la Ruta 7 hasta llegar a la última población argentina, Las Cuevas a 3151 m/s/n/m. Allí jugamos con la nieve y contemplamos las montañas completamente blancas mientras el frío se acentuaba...
Tan cerca de Chile decidimos cruzar por el Túnel Internacional y llegar hasta los Andes, sólo por un día... (pasamos por una ciudad Saladillo, igual que mi ciudad natal, fue raro encontrarla en otro país rodeadas de altas montañas nevadas... me gustó...) 
En aquella expedición tuvimos tanta mala suerte que cuando regresamos a Argentina nos topamos con un ineficaz empleado de Aduana, que por sus conceptos erróneos y por falta de criterio no dejaba ingresar nuestra camioneta al país (el ingreso sigue un reglamento especial por ser extranjera y nosotros ser argentinos residentes en el exterior) Es válido mencionar que contábamos con toda la documentación en orden... 
Este funcionario público, se encaprichó y no permitía que ingresáramos, además no entendía razones y ya no quería retroceder en sus dichos. ¡Lo gracioso era que habíamos cruzado por esa misma aduana el día anterior! Luego de estar horas allí... y hablar y discutir, tuvimos que pagar a un gendarme nacional para que nos acompañara hasta la ciudad de Mendoza, donde se encontraba el Administrador de la Aduana. Hablaríamos con el, y sería quien resolviera nuestro tema. Sentíamos que habíamos cometido un delito al ser custodiados... fue raro... pero no teníamos otra alternativa... 
Cuando llegamos no era horario de oficina, la camio durmió en el predio de la aduana. Al día siguiente el Administrador del Ente lógicamente nos autorizó el ingreso como correspondía... Pero, quien nos recompensaba los nervios, el tiempo perdido y los gastos ocasionados... Durante nuestra estadía en la casa de los Araya fue el cumpleaños de mi hermano Marcelo, lo llamamos a Bs. As. (donde vive) para saludarlo... Lo sorprendente fue que a la hora del almuerzo con la familia le cantamos el feliz cumpleaños y brindamos por él... Es una tradición familiar homenajear a la persona aunque no esté presente... Me emocionó mucho...
El momento de la partida llegó... y mucho nos costaba continuar... Nos obsequiaron unos presentes de recuerdo y una bandera de Argentina... Nos alejamos despacito y en silencio por un largo trayecto...
Atravesamos Tupungato, Tunuyán y nos dirigimos hacia el Manzano Histórico un lugar con mucho para contar de nuestro prócer el General San Martín. 
Luego arribamos a La Consulta , San Carlos , en donde la tradición y los rastros de la historia son cuidadosamente conservados.
Allí nos esperaban los integrantes de Caminos de Altamira , 12 familias que se agruparon y ofrecen turismo rural de una forma muy cálida y cordial, una experiencia diferente y agradable. 
Nos hospedamos en Camilo, una casa con casi cien años de historia. Cenamos en el Bar los Abuelos, en donde Bernardo y sus amigos nos agasajaron con sus tonadas, tangos y cantos típicos acompañados de guitarras y bombos, bailes y comidas tradicionales. Tomamos vino hasta la madrugada, en donde la costumbre del lugar "obliga" con un brindis y el otro "paga" con un trago... y así... nos fuimos... "obligo"... "pago"... "obl...
Aquella velada la compartimos con el intendente de San Carlos quien nos invitó a la fiesta 232º aniversario del departamento que se vivía en esos días... 
Al día siguiente nos pasó a buscar "Cumpita" en su pintoresco sulky (carro de dos ruedas de madera tiradas por un caballo) y nos llevó a la finca de los hermanos Appon, quienes elaboran vinos caseros, a Wilka Nina, donde nos enseñaron como realizar artesanías, al INTA, donde degustamos más vinos y compartimos algunas actividades agrícolas. Finalmente almorzamos en la Gertrudis en compañía de la familia. 
Visitamos también la Finca el Melocotón, donde se realizan actividades agrícolas y hay una gran plantación de diferentes tipos de duraznos.
La última noche tuvimos el honor de compartir la cena con toda la familia de Don Camilo y aprender de sus experiencias de vida. 
Seguimos hacia San Rafael , un oasis de bellezas naturales, una ciudad turística que brinda excelente infraestructura y que ofrece una amplia diversidad de servicios y paisajes. Fuimos a la Finca Marimé , donde nos recibió Santiago y su madre en la casa de campo.
Nos acercamos a la Secretaría de Turismo y Carlos Sat, el Director nos invitó a realizar diferentes actividades además de brindarnos información detallada del destino turístico. 
El anfitrión de la Finca nos acompañó a recorrer Valle Grande rodeado de frondosa vegetación y de rápidos del Río Atuel. Allí Fabián hizo rafting con los chicos de Raffeish.

Y realizamos también con Juan Pablo y Fabricio de Kintun Expediciones tirolesa y rappel en sus dos modalidades, escalando y mirando hacia la roca ¡y luego de cara al piso! ¡Nunca imaginé lograrlo! ¡Me corrió adrenalina por todo el cuerpo! ¡Estuvo buenísimo!
Recorrimos 67 km por el Cañón del Atuel , conformado de variadas esculturas naturales de roca tallada durante millones de años. 
Emergiendo a través de una sinuosa cuesta descubrimos la inmensidad del Lago El Nihuil , el embalse.
Luego fuimos hacia el Embalse Los Reyunos (35 km de San Rafael) un espacio de paz e imponencia, centro de veraniego.
Visitamos el Sosneado a 136 km de la localidad, en donde se impone la Cordillera de los Andes, una mezcla sorprendente combina volcanes inactivos, aguas termales, un hotel en ruinas, vertientes y refugios. 
Nos encontramos con vaquéanos de la zona, quienes nos invitaron a saborear un chivito al asador. Lo cocinaron dentro de su rial (refugio pequeño de piedras), fue muy enriquecedor compartir ese momento con ellos. 
Compartimos unos mates y aprendimos sobre las tradiciones y cultura del lugar. Es admirable el trabajo que realizan con tanto esfuerzo en aquellos lugares tan inaccesibles. Y es notable la felicidad con que viven su rutina. 
En el transcurso del camino cruzamos varios corrales de cabritos, ellos se quedaban solitos mientras sus madres se iban a pastar. A una determinada hora de la tarde, el puestero juntaba con gran memoria a cada chiva con su cría (lo que se denomina ahijar) para que le den la teta y los alimenten... ¡Los chivitos me dieron mucha ternura! ¡Son súper mansitos y cariñosos! ¡Un espectáculo increíble!
Recorrimos el Hotel abandonado El Sosneado, con su pileta de aguas termales curativas, el olor a azufre inundaba el lugar. Cuenta la historia que Onassis y el ex Presidente Perón se habrían bañado allí...
Seguimos para la mina abandonada, pero 3 km antes de llegar una gran grieta provocada por el agua del deshielo no nos permitió avanzar, por lo cual decidimos regresar... 
Camino hacia Malargüe por la Ruta 40, nos encontramos con la gran salina El Diamante. Nos detuvimos y la tranquera estaba abierta, ingresamos y nos recibió el personal que nos invitó muy amablemente a recorrerla. Ya estaba atardeciendo y los colores del cielo daban un marco especial al lugar. Nos explicaron todo el proceso de producción, cosecha y nos guiaron por la planta... El proceso es muy simple y natural... ¡Nos fuimos felices! ¡Sin programarlo habíamos conocido un maravilloso lugar! ¡Algo nuevo habíamos aprendido...! 
Llegamos a Malargüe , una villa que se halla en un valle precordillerano, bajo la protección de la cordillera y el auxilio del Río Atuel. Allí se siente el viento y se perciben los sonidos de la naturaleza...
Nos recibió la Directora de Turismo Graciela Viollaz, quien nos invitó a conocer los Castillos de Pincheira a 27 km de la ciudad. Allí descubrimos una formación natural rocosa compuesta por sedimento volcánico, tallado por acciones erosivas asemejándose a un gigantesco castillo... Nos contaron que aquel lugar sirvió de refugio a un caudillo y bandido en 1830. 
En frente hay un restaurante y camping donde nos deleitamos con un exquisito cabrito, más conocido como "chivito patagónico"... ¡Delicioso! 
Después visitamos la Cavernas de la Brujas a 65 km de la ciudad, acompañados por un guía especializado y con un casco con luz. 
Dentro de las Cavernas nos encontramos con numerosas galerías, pasadizos, salas y túneles. Pudimos ver como las filtraciones de agua formaron a través de los millones de años las estalactitas, estalagmitas, velos y columnas, adquiriendo dimensiones y formas inimaginables... Pero el proceso continúa y aunque nos harían falta varias vidas para percibir los cambios, se trata de una caverna viva que sigue modificándose... 
Para ingresar requerimos un poco de valor para no ser amedentrados ni por la oscuridad ni por el silencio, ni por las historias que nos contaba nuestro guía sobre mujeres que se convierten en lechuzos o rituales aborígenes a la luz del fuego... 
También realizamos una cabalgata al Volcán Malacara , acompañados de Jorge, nuestro guía experto. Se encuentra ubicado en la región volcánica de Payunia . 
El día estaba frío y lluvioso (como pocos en la árida región), pero no nos impidió recorrer los milenarios campos de lava, surge, ceniza y arenas volcánicas. 
Ingresamos a las cárcavas del volcán, por chimeneas por las que despedía sus gases, inmensas rocas porosas con numerosos huecos, de color rojizo, en algunos casos más oscuros y otros hasta amarillos... 
Los huarpes (indígenas autóctonos) acudían allí en busca de refugio y realizaban rituales religiosos... ¡Fue inhóspito estar allí! Agradecimientos a:
Julio Daher -- Director de Promoción Turística de Mendoza
Mario Guiñazú -- Intendente de San Carlos
Viviana Estrada -- Directora de Turismo de San Carlos
Caminos de Altamira -- San Carlos
Carlos Sat -- Director de Turismo de San Rafael
Santiago Moreschi -- Dueño de Finca Marimé -- San Rafael
Fabio Sat -- Dueño de Raffeish
Juan Pablo Petrelli -- Dueño de Kintun expediciones
Hugo -- Dueño de los departamentos de Olivos y Retamos
Graciela Viollaz -- Directora de Turismo de Malargüe
Jorge y Silvia -- Guías del Volcán Malacara
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